VIAJE AL CENTRO DE LA SUBCULTURA DEL SURF E-Mail
domingo, 23 de noviembre de 2008
Artículo aparecido en el diario El Mundo, el jueves 20 de Noviembre de 2008, con motivo del Tercer Surfilm Ciudad de Santander, inaugurado el miércoles 19 y clausurado el domingo 23.

Cuando la velada toca a su fin, el rumor de las olas que aún llevas dentro de la cabeza después de un pase de películas que te dejan unos instantes quieto en el asiento reflexionando acerca de lo que acabas de contemplar, y la banda musical que engalana tan… ¿sublimes? imágenes, parecen aliarse para producirte un cortocircuito mental capaz de desbaratar todo aquello que, momentos antes de sacar el abono, si no estás muy puesto en el tema, pensabas acerca del surfing y del mundo que lo rodea. El ciclo de cine surfero que propone Carlos Restegui, director de la muestra, no hay que verlo como un todo, es mejor apartar el grano de la paja, o aprender a hacerlo, pues sólo así podrás distinguir entre los restos de una forma de vida que se quedó fuera del negocio, la hedonista, la del culto por lo artesanal, y esa otra “cosa” ofertada por la industria del surf de hoy en día. Algunos de los filmes, sobre todo los que fueron rodados en los años setenta, recrean por sí solos pasajes surferos con un detalle y un primor extrañamente visto en posteriores realizaciones, más atentas al surf radical que ejecutan los “megaprós” contemporáneos. “One Track Mind” o “Out There”, ambas del 2008, pueden servir como ejemplo. La excepción que, en este caso, desdice la regla, es “One California Day” (2007), filme en el que sus directores, Mark Jeremías y Jason Baffa, capturan el espíritu del surfing californiano actual, pero servido en el tarro de las mejores esencias setenteras.
El “Tercer  Surfilm Festival Ciudad de Santander”, como el primero y el segundo, sus hermanos pequeños, quiere demostrar, mediante un travelling que recorre hasta tres generaciones de surfers, que, el misterio del océano, y la leyenda de los legendarios jinetes de las olas, no caducan si existe alguien que mantenga encendida la llama. “Tubular Swells” (1978), dirigida por Dick Hoole al alimón con, por favor, caigamos de hinojos, ¡Jack McCoy! O “Many Classic Moments” (1978), dirigida por Gary Capo… Resonancias del mejor cine de surf realizado nunca, engalanan el longevo cine Los Ángeles, situado en pleno corazón de Santander. Algo que la numerosa comunidad surfera, y los amantes del séptimo arte, merecían. Otros aderezos no menos atrayentes del festival,  más bien al contrario, son el pase de fotografías cedidas por fotógrafos profesionales del ramo, entre los que me encuentro, quienes, el domingo 23, a partir de las siete de la tarde, junto varios amateurs, mostraremos nuestra particular visión del mundo de las olas cántabro. Asimismo, Héctor Fernández “Inocent” presentará su ópera prima, un corto titulado “Hero” o, lo que es lo mismo, los mejores surfistas “Made In Cantabria”, cabalgando las olas más grandes que agitan nuestras costas. Dan Merkel, una leyenda, el brillante espejo en el que todo aquel que quiera alcanzar el estatus de “fotógrafo de surf” debería mirarse, ha enviado desde California un puñado de instantáneas que tapizarán de oro puro el hall del cine.
   Por lo que a mí respecta, toda la vida la podría pasar así, comiendo palomitas en un cine de los de siempre, pasmado ante las obras de arte que aparecen en una pantalla que no se cansa de trabajar.